Entradas

Las y los jóvenes frente a la guerra: ¿posicionarnos política o humanamente?

Imagen
Ya pasó más de un mes y la guerra continúa. Nos siguen impactando las muertes, la destrucción de las ciudades ucranianos y el número creciente de refugiados, con quienes empatizamos en su dolor, pero también en su búsqueda tenaz de una vida mejor (a propósito, no dejemos de ver los "Dibujos por la paz" de Cristian S. en la sección de Culturas de este número, que son brillantes y conmovedores). Como venimos diciendo, en las páginas de este periódico, cuando lo difundimos en los colegios y plazas de la ciudad y en conversaciones con amigas/os: "si querés la paz, desafía la guerra", porque "la paz también depende de vos". Pero ¿qué significado tienen para nosotras/os estas reflexiones? Vivimos en un contexto en el que la lógica de la política , según la cual lo único que importa son "las cosas concretas", sigue pesando fuerte (aunque cada vez resulte menos atractiva para quienes buscamos un mundo mejor). Esa lógica, que encontramos en expresiones co

"Si te sirve de algo..."

Imagen
La sensibilidad y la empatía muchas veces sacuden a la juventud. Otras, aunque los acontecimientos nos impacten, los sentimos tan enormes, complejos y lejanos que quizás no sabemos cómo relacionarnos con ellos, cómo posicionarnos, o de qué serviría hacerlo. En el contexto bélico del mundo de hoy, ¿cómo alzar la mirada y reaccionar por la paz? ¿Cómo cultivar un sentido de la humanidad que escape del análisis frío y distante al que nos instruyen las escuelas y de la tormenta emotiva que se difunde en los celulares, que no ayudan a responsabilizarnos en solidaridad con los que sufren? Saber que antes de nosotros hubo muchos jóvenes que buscaron una vida mejor y distinta de la "normal" puede ser un estímulo fecundo. Conocer sus historias puede ser motivo de identificación, de inspiración. ¿Se harían preguntas parecidas a las nuestras? A veces escucho los ecos de sus voces en canciones, películas o libros. Como la de los muchachos de la banda Buffalo Springfield que, desde los año

Un 24M por la memoria, la solidaridad y la paz

Imagen
Se cumplen 39 años desde la última dictadura militar en Argentina, pero este 24 de marzo es diferente. Nos enfrentamos a una nueva guerra que pone en vilo a todo el planeta. Es necesario, hoy más que nunca, reaccionar y mantener bien alta la bandera de la defensa de la vida. La guerra es un ataque a nuestra humanidad porque sistematiza la capacidad de violencia concentrada, promueve la lógica de la rivalidad y el nacionalismo. Por eso, es el momento de romper con el silencio y la indiferencia porque la guerra nos concierne a todos. Activar los anhelos de libertad y justicia presentes en la lucha contra la dictadura nos puede ayudar hoy para posicionarnos claramente contra el criminal de Putin y también contra la OTAN. El primero es un asesino que está llevando adelante una guerra sin sentido contra la gente común en Ucrania. El segundo es un pacto cínico entre Estados que desde su fundación hasta el día de hoy no han dejado de representar un ejemplo de expansionismo y prepotencia hacia

Frente al aumento de las peleas entre jóvenes: el desafío del respeto, la solidaridad y la empatía

Imagen
 Estamos en un contexto en el que la violencia forma parte de la vida cotidiana. En los boliches de la provincia de Buenos Aires se registran 700 casos de peleas cada fin de semana. Imaginémonos a mayor escala y más allá de los ámbitos de fiesta. Los casos de violencia que circulan en las redes sociales y otros medios suelen mostrar dos componentes muy claros: la gran mayoría son protagonizados por jóvenes, y la policía y los patovicas solo empeoran las cosas. Creemos que los conflictos cotidianos expresan la separación que sentimos con relación a los demás. Nos criamos en contextos donde nos inculcan y fomentan sentidos de pertenencia que no se basan en el conocimiento de los demás, sino en prejuicios, y que van de la mano con las lógicas de la rivalidad que nos llevan a pensar al resto como extraños y, por lo tanto, como potenciales enemigos. En estas ideas se apoyan los partidos y discursos reaccionarios que reclaman más represión y violencia que, como vimos en el último tiempo, est

Ataque a un joven en Mar del Plata: en este contexto violento, ¿quiénes queremos ser como jóvenes?

Imagen
En los últimos meses, frente al aumento de la violencia institucional hacia los jóvenes, desde Espartaco venimos proponiendo que defender la vida depende de nosotras/os mismas/os. Nos entristece y alarma enterarnos de que el fin de semana pasado la violencia fue reproducida por los mismos jóvenes. En esta ocasión, una patota de varones, a la salida de un boliche, agredió gravemente a Rodrigo, uno entre tantos otros jóvenes que salen a bailar y terminan sufriendo ataques de todo tipo. Nos encontramos en un contexto complejo, en el que la violencia se extiende indiscriminadamente, reina la prepotencia y la indiferencia, y los ámbitos de fiesta no son ajenos a esto. Son los dueños de los boliches, los patovicas y la policía los que lucran a costa de nuestra  “diversión” y “seguridad”. La policía, que se muestra como garante de la seguridad, es la primera en hacer de la calle un lugar más hostil y peligroso. Recordemos el reciente caso de gatillo fácil en la puerta de un boliche en Isidro

Frente a la represión policial: Defender la vida depende de nosotros

Imagen
Los abusos policiales y la criminalización de los jóvenes no son una novedad. Este fin de año cierra lamentablemente con una muerte más (la de Lucas González) en manos de la maldita policía y un ataque brutal a un grupo de chicos que participaban de una fiesta en Escobar. Las detenciones arbitrarias, las agresiones y discriminaciones dentro de las comisarías, las balas de goma contra personas indefensas, los asesinatos, la corrupción y las coimas son la moneda corriente del accionar policial. Así lo demuestra un informe del Ministerio Público de Defensa según el cual hay 3 casos de brutalidad policial por día que, en su mayoría ocurren en los barrios porteños más pobres. Es importante decirlo bien claro: las fuerzas represivas son las principales responsables de la violencia y la criminalidad.  A esto se le suma un giro a la derecha de la sociedad que es inquietante, como se demostró en los resultados de las últimas elecciones. El saldo que dejaron fue el recrudecimiento de la violenci

Democracia criminal: ¡basta de matarnos!

Imagen
Basta. Está claro: lo que “se escapa accidentalmente” en cada caso de gatillo fácil es que para la democracia, populista o liberal, la vida de las/os jóvenes no vale nada. Van a la Plaza de Mayo a hablar de “derechos humanos” mientras su policía nos mata en Miramar, como pasó el viernes con Luciano. Dicen que la violencia institucional “es cosa del pasado” mientras nos persiguen, nos atropellan y nos matan como a Agustín, de 15 años, en General Rodríguez. Proyectan una Secretaría de la Juventud para “fomentar el desarrollo integral de los jóvenes”, cuando lo único que hacen es hostigarnos, discriminarnos y criminalizarnos constantemente y solo expresan odio antijuvenil, racismo y afán de disciplinamiento. ¡Y encima nos reprimen cuando salimos a las calles a pedir que ya “¡dejen de matarnos!”! En este panorama, ¿les sorprende que nos asustemos cuando la policía nos quiere parar, revisar o detener? Si sabemos el riesgo que corremos y que, llegado el caso, ni los medios mentirosos ni la j